El vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, reiteró tras reunirse con líderes israelíes y palestinos su compromiso con la seguridad de Israel y con la creación de un Estado Palestino y advirtió que, para alcanzar la paz ambas partes tendrán que hacer "concesiones dolorosas".
Cheney ha efectuado un maratón de entrevistas en Israel, centradas en gran medida en valorar las amenazas regionales (Irán y Siria) y dar un impulso al proceso de Paz entre israelíes y palestinos.
El "número dos" de la Casa Blanca se reunió con el primer ministro israelí, Ehud Olmert; el presidente del país, Simón Peres; el jefe de la oposición, Benjamín Netanyahu, y la ministra de Exteriores, Tzipi Livni.
Se trasladó a Cisjordania para entrevistarse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas.
El dignatario norteamericano declaró tras su encuentro con Peres que, Estados Unidos está "activamente involucrado en tratar las amenazas que vemos emerger en la región, que no son amenazas sólo para Israel, sino también para EE.UU."
Washington "está muy preocupado porque Siria provea armamento" a la milicia libanesa Hizbulá, que se enfrentó al Estado judío en el verano de 2006, indicó. Por su parte, Peres transmitió a Cheney que Israel "nunca cederá los Altos del Golán (que ocupa a Siria desde la Guerra de los Seis Días de 1967) a cambio de un Líbano, controlado por Irán y Siria".