El papa Benedicto XVI recordó las "llagas de la humanidad, abiertas y dolientes" en todo el mundo y animó a que se busquen soluciones que "salvaguarden el bien y la paz" en lugares como el Tíbet, "el martirizado Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa", Irak y algunas regiones de África.
Benedicto XVI hizo estas reflexiones durante su mensaje pascual, con el que terminan los actos de la Semana Santa, pronunciado en una fría y lluviosa mañana.