En los últimos años, la nutrición ha tomado suma importancia en relación con todas las enfermedades, y el cáncer de próstata no se queda atrás. Pese a que científicamente no se ha comprobado el impacto directo de la alimentación en la disminución de riesgo, ¿por qué no intentar un cambio en tus hábitos alimenticios?. No corres ningún riesgo y en cambio, te puede ayudar a sentirte más sano y fuerte.
Se ha comprobado que hombres que consumen poca grasa, presentan menos casos de cáncer de próstata, en comparación con aquellos que consumen grandes cantidades. Esto sugiere que la dieta alta en grasas tiene mayor influencia en el cáncer de próstata.
La vitamina E, tiene fama de reducir los riesgos tanto de cáncer de próstata como de muchos otros padecimientos. Lo mismo se dice de la vitamina D, que en hombres que tienen deficiencias de ésta, el porcentaje de riesgo aumenta, aunque aún nada está confirmado. Pero mientras esto sucede sería de gran ayuda tomar suplementos vitamínicos y llevar una alimentación sana y baja en grasas.