Dos terroristas se suicidaron al hacer estallar las bombas que llevaban adosadas a sus cuerpos cuando la policía les perseguía por el centro de Casablanca, informaron fuentes policiales marroquíes.
En estas explosiones no ha habido víctimas mortales, según las fuentes, pero una transeúnte ha resultado herida, aunque su estado no reviste gravedad.
Un tercer terrorista que huyó del lugar de los hechos, en el bulevar Mulay Yusef, de Casablanca, está siendo buscado por la policía, explicaron las fuentes.
Los dos terroristas, dos hombres jóvenes, hicieron estallar las bombas tras señalar con el dedo al cielo, en un gesto que alude a Dios, relataron a Efe varios testigos.
Poco después, las fuerzas de seguridad marroquíes acordonaron el barrio.
En tanto, el jefe de la célula terrorista a la que supuestamente pertenecían tanto los dos que se suicidaron en Casablanca como los cuatro que murieron el pasado martes fue detenido, informaron fuentes oficiales marroquíes.
La policía detuvo también al presunto adjunto del cabecilla y se incautó de una cantidad no precisada de explosivos, que estaban escondidos en varios zulos.
Fuentes cercanas a la investigación precisaron a EFE que este adjunto podría ser una mujer.
OFICINA NORTEAMERICANA
A escasa distancia de donde se mataron los terroristas, se encuentra el "American Language Center", centro que depende de la Embajada americana.