El béisbol el gran deporte de los panameños, retorno a su sitial, logrado a través de 63 campeonatos consecutivos y sustentado en hazañas grandes como la que acaban de realizar los herreranos. Ellos, más los chiricanos y los otros equipos participantes, le dieron a la fanática panameña, un torneo de grandes alternativas que trajo como resultado que cerca de 200 mil personas en un mes y 15 días asistieran a ver los partidos en las diferentes sedes.
Fue una victoria del béisbol. Fue un triple triunfo de los herreranos, que por segunda vez en una historia brillante, alcanzan en buena lid tres campeonatos seguidos. El pasado viernes, muchos herreranos recordaron los años de 1965-66 y 67 cuando fueron tri-campeones, venciendo a los grandes equipos Panamá y Colón. Fue esa una época brillante para el béisbol de una provincia pequeña en territorio, pero amante del gran juego, que ha producido grandes peloteros.
Los herreranos volvieron a ganar por tercera vez seguida, con un equipo que se coloca como el mejor de esta década y que todavía puede agregar otros momentos de grandeza, porque cuentan con el elemento humano ideal para hacerlo, más el apoyo de sus patrocinadores y el respaldo de un público que nunca los abandonó.
La serie fue dura aunque se decidió en cinco partidos. Hubo grandes jugadas, joyas de pitcheo, fanáticos de un lado y del otro que apoyaban a sus equipos, estrategias entre técnicos cubanos, pero dentro del marco de "juego limpio" ganó el que mejor supo hacer las cosas en el momento indicado. El béisbol es un deporte de saber aprovechar las oportunidades y eso fue precisamente, lo que hicieron los herreranos.
Ahora toda una provincia espera hoy a sus héroes. Se lo merecen porque jugaron un buen béisbol y lograron hacer un sueño en realidad: El tri-campeonato