El asesinato de la norteamericana Toni Grossi Abrams suma ahora un nuevo ingrediente. La mujer había ganado recientemente un pleito de intereses altos contra una mujer políticamente conectada, sobre la propiedad de una isla, reveló el diario norteamericano State Island Advance.
Grossi Abrams, de 58 años, fue encontrada el martes descuartizada y carbonizada en un terreno cerca de un cuadro de fútbol en la calle 11 y Media de Río Abajo
La también estadounidense Debra Ana Ridley, de 56, y oriunda de Pensylvania, se encuentra detenida porque se presume que mató a cuchilladas a Grossi, en un apartamento del edificio Atlantis, en la vía Venetto, que le alquilaba a Toni.
Dos colombianos, uno de ellos yernos de Debra, son buscados por la PTJ, porque se presume que ayudaron a descuartizar a la empresaria de bienes y raíces Toni Grossi.