Once personas fueron sentadas ayer en el banquillo de los acusados por el secuestro de la niña Mónica Serrano, ocurrido el 8 de febrero del 2003. Los abogados defensores durante la audiencia presentaron un recurso de nulidad del proceso.
El juicio se extendió 5 horas. La Fiscalía pidió la condena máxima para los procesados en el Juzgado Penal de Arraiján.
Entre los principales encausados aparecen Jorge Tizziano, supuesto autor intelectual del delito, y Julissa Ortega.
El abogado José Luis Gallowey, en representación de Jorge Tiziano Jaén, Petra Barrera de Jaén y Esther González, cuestionó el hecho de que Julissa Ortega también hizo señalamientos contra Castor Serrano, padre de la niña Mónica, pero no se le indagó, por lo que espera que un Tribunal Superior resuelva anule el proceso.
La sentencia de los implicados quedó suspendida hasta tanto se resuelva la nulidad promovida.