Las vidas del millón y medio de afectados por el ciclón en Birmania corren serio peligro por las enfermedades si no reciben de manera urgente atención médica y agua potable, alertó ayer la organización de ayuda contra la pobreza Oxfam Internacional.
La jefa del grupo en el Sudeste Asiático, Sarah Ireland, dijo en un comunicado que se dan "todos los factores" para que se produzca una auténtica catástrofe sanitaria.
La tan esperada ayuda internacional está llegando con cuentagotas a las zonas afectadas en el delta del río Irrawaddy, pero las agencias humanitarias recelan del criterio de reparto del régimen, que se reserva en exclusiva la distribución del material.