Varios centenares de hinchas del Inter desilusionados por no haber podido proclamarse campeones de liga, increparon ayer a los jugadores a la salida del Estadio de San Siro a los gritos de "iros a trabajar".
Los hechos ocurrieron después de que la "tifoseria" (hinchada) del Inter diera una sonora pitada tras empatar 2-2 con el Siena.
Mientras miles de hinchas cabizbajos abandonaron el campo con la esperanza de que el domingo por fin puedan cantar el alirón, otros se quedaron en las inmediaciones del estadio para seguir expresando su malestar.
Cuando el autobús salía del Giuseppe Meazza, los hinchas mandaron a los jugadores "a trabajar", mientras otros, según testigos citados por los medios locales, les llamaron "mercenarios".