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La mala utilización de los recursos del Estado se ha generalizado tanto que limita con la corrupción y malas conductas de ciudadanos comunes así como de los servidores públicos.
Por ejemplo en el área de la salud, los usuarios del servicio solicitan citas médicas a las cuales nunca asisten, les recetan medicamentos que no retiran o nunca los ingieren, por otra parte, existen médicos que por diferentes motivos llegan tarde o no asusten a laborar perjudicando a los pacientes en su salud y en el campo laboral, todo ese conjunto de irregularidades se traduce en pérdidas de recursos de la nación o del Estado.
Un funcionario público que utiliza mal los útiles y materiales, está derrochando recursos que se compran con los aportes de los contribuyentes.
Un ciudadano que malgasta el agua potable, líquido vital para la vida, o el que lanza basura a la calle, en las esquinas o por las carreteras o que no la deposita adecuadamente, atenta contra los recursos de la nación.
El uso indiscriminado o el abuso en el consumo de energía eléctrica, del servicio telefónico, de los combustibles, afecta los recursos de la población, de las empresas y del Estado.
El abuso, en la utilización de los vehículos oficiales, de los permisos para efectuar diligencias y de las horas extras, es otro aspecto que afecta los recursos del país.
Derrochar y botar los alimentos, vestidos, calzados y algunos enseres no contribuye a garantizar los recursos personales, familiares ni de la nación, de manera permanente y sostenible.
Cuando funcionarios públicos y privados abusan de los rubros de transporte, viáticos y de viajes dentro y fuera del país, atentan contra los recursos del pueblo y del Estado.
Cuando salen numerosas comitivas infuncionales a representar al país en eventos internacionales se abusa y se atenta contra los recursos del pueblo y del Estado.
sTodos debemos hacer un alto y no derrochar los bienes personales, familiares ni oficiales o del Estado. Debemos racionalizar los gastos y recursos a fin de que sean productivos y retribuyan en beneficio personal y colectivo, en términos generales en bien del Estado |