Ronaldinho fue expulsado ayer en el minuto 40 del partido del Barcelona ante el Getafe por el árbitro Alfonso Pérez Burrull, y no podrá jugar ante el Espanyol en la penúltima jornada de Liga.
El brasileño, que estaba firmando un gran partido y había adelantado a su equipo en el marcador en el tercer minuto de juego, fue expulsado por responder con dos patadas, sin balón de por medio, a una dura entrada de Belenguer, uno de los centrales del equipo madrileño.
La acción desencadenó una pelea entre los jugadores de ambos equipos, resuelta por el árbitro con una tarjeta roja para Ronaldinho y una amarilla para Belenguer, una decisión acogida por la grada del Camp Nou con un monumental enfado.
Ronaldinho podría perderse incluso el último partido de Liga, ante el Gimnástic en Tarragona, en función de la decisión del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, encargado de aplicar la sanción al jugador.
Es la tercera expulsión de Ronaldinho desde que llegó en el 2003 al Barcelona y la segunda en la competición liguera.