La población asegurada del país sobrepasa los dos millones de personas. La mayoría de esas personas han tenido que pasar por la penuria de sacar su carnet de asegurado de la Caja de Seguro Social.
Si tiene que sacarlo por primera ocasión o en su efecto, tiene que renovarlo. Tómelo con calma, salga de su casa o trabajo con mucha paciencia, lleve un buen libro y prepárese.
Toda las penas para sacar el carnet al momento de llegar a la agencia de la Caja de Seguro Social (CSS), inició a las 11:15 de la mañana.
Mientras iban llegando más personas, el tiquete que nos tocó fue el 15, mientras iban por el 84 de la segunda ronda.
Sólo dos secretarias de seis cubículos disponibles, atendían a los asegurados y beneficiarios que iban a sacar su documento de atención.
Un promedio de 20 minutos con cada uno de los presentes demoraban las "secres", las cuales con una sonrisa les tocaba apaciguar a los cotizantes que llegaban a buscar su documento.
Su arma de trabajo: viejas máquinas de escribir, marcas Olivetti y Olimpia. Las mismas que prácticamente han salido del mercado y las cuales en tres ocasiones (mientras se estuvo allí), tuvieron que abrir para cambiar las cintas.
Cuando el reloj del Departamento de Afiliación marcaba la 1:25 de la tarde, el número 15 estaba en la ventanilla.
La secretaria de turno, en cuyos ojos se notaba el cansancio, fue desde un inicio cortés y con unas "buenas tardes", empezó su interrogatorio verbal.
¿Trajo el certificado de nacimiento, cédula, carné de asegurado, ficha actualizada, etc?. Desde que los reviso, empezó a escribir y a preguntar todos los datos habidos y por haber.
Con ella, y pese a que en el día ya había atendido a más de 40 personas, el trato fue rápido, conciso y expedito.
Ahora faltaba otra parte: el pago del carné y posteriormente la entrega del documento.
MEDIA HORA MAS DE ESPERA
Mientras hacían el llamado para el pago del carnet, la fila de personas que esperaban por el flash fotográfico seguía aumentando.
Después de más de 20 minutos de haber culminado el período de inscripción de un beneficiario, llegó el momento del pago del documento, el cual por ser dirigido a un beneficiario menor de 1 año, tuvo el costo de 1 balboa.
Se hizo el pago y a formar otra fila más. Allí entregaba la factura de pago, y de ser necesario se le tomaba la foto y por ahí mismo le entregan su documento.
La odisea para sacar su carné, había culminado. Tres horas observando todo tipo de rostros desesperados por el lento proceso, el cual sin dudas, es más rápido (imagínese como era antes) que años anteriores.
LO VISTO EN LA SALA
Por la demora del proceso, es común escuchar el llanto de niños menores de un año, los cuales, quizás por desconocimiento de sus padres, son llevados al lugar y su presencia no es necesaria, ya que a ellos no se les toma la foto de identificación.
No existe una ventanilla para jubilados y pensionados, o personas con un impedimento físico para que puedan agilizar sus trámites. Ellos al igual que todos los demás, deben tomar su número y esperar pacientemente por el momento en que les tocará ser atendidos.
Calor a medias. Cuando le toca ser atendido, usted pasa la mano por la ventanilla y se siente un fresco placentero. Pero en la sala de espera, un par de abanicos de techo y un aire a media velocidad, son los encargados de mitigar la temperatura que se vive en el lugar.
COSTO DEL SERVICIO
Si usted va a sacar su carnet por primera ocasión, serán 2 balboas los que tendrá que pagar; además debe llevar los datos de su patrono y su registro de nacimiento junto a la cédula de identificación personal.
Beneficiarios: Si el beneficiario es menor de un año de edad, solamente debe llevar el certificado de nacimiento original. Los datos del asegurado principal como son último talonario, carnet y cédula del asegurado y el balboa que tendrá que pagar.
Cuando el menor cumpla un año, debe llevar los mismos documentos y pagar dos balboas para que el niño o niña sea fotografiado y se le expida el documento.
Renovación: Cédula, carné anterior, ficha y 3 balboas.
Después que tenga todas estas cosas, prepárese y vaya a la agencia de su preferencia, pero eso sí, dótese de un saco de paciencia y espere cumplir todos sus trámites.