Uno de los mayores temores de los padres es que sus hijo pueda ser víctima de abuso sexual. Durante la Feria del Libro se presentó el taller "Cómo prevenir el abuso sexual", por lo que conversamos con la especialista Isabel Boza, quien señaló que en primera instancia "debemos darles las herramientas para que los pequeños estén atentos".
PREPARATE PARA AYUDAR
Como padre debemos tener claro que el abuso sexual es diferente a la violación. "El abuso empieza de manera sutil, y puede venir tanto de un adultos como de un adolescente. Lo único que necesita el abusador es estar en una posición de autoridad o poder", afirma Boza.
Enséñale a tu hijo, familiar o adulto que el abuso comienza de manera sutil, con manoseos que tiene como excusa el juego.
UN SHOCK
Cuando el niño se enfrenta al abuso sufre una conmoción mental debido a la confusión, ya que en la mayoría de los casos el abuso viene de un familiar, al que el niño relaciona con cariño y protección y lo que recibe son toques corporales que le causan incomodidad. Peor aún, cuando el abusador le dice al niño "Bueno, vamos a guardar el secreto" o "Tu sabes que eres muy especial", lo que lleva al pequeño al círculo de abuso sin darse cuenta.
ENSEÑALE
Lo primero es enseñarle al niño a identificar los genitales por su nombre. En la casa se le llama "pecesito" o "el pinpollito", pero ellos deben saber que esto son apodos", agrega Boza. Esto ayudará al niño a identificar el abuso en el momento en que el adultos los invite a tocar sus genitales o lo manosee en sus partes íntimas.
Para esto también es necesario repertirle cuáles son las parte de su cuerpo que no se pueden tocar. "Que son zonas privadas y que nadie tiene que tocárselas". Pero sobre todo cuál es una buena caricia y cuándo es una mala caricia
Otra forma de abuso, que va encontrar de la integridad del niño, es que el adulto lo siente a ver películas con contenido sexual.
SOLUCIONES
Ante el abuso lo más importante es decirle al niño que nunca debe quedarse callado.
Que si alguien le hace algún tipo de insinuación, que lo hagan sentirse incómodo, debe recurrir a su mamá o papá, pues serán las primeras personas en ayudarlo.
Pero en caso de que los padres, sean parte del abuso o cómplices de la situación, tiene que recurrir a alguien (directora, maestra, abuela), en fin, hablarlo hasta que alguien le haga caso.