Costa Rica decidió romper sus lazos diplomáticos con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con la China Popular.
La decisión generó reacción inmediata en Panamá por ser uno de nuestros más próximos vecinos y por la relación histórica con Taiwán.
Cada nación tiene el derecho soberano de establecer relaciones con la nación que mejor le parezca. Taiwán ha sido un gran amigo de Panamá.
Con sus donaciones y misiones ha contribuido a muchos proyectos sociales en diversas provincias.
Si bien es cierto que China Popular es una de las economías más pujantes del mundo, ellos también deben respetar las decisiones del resto de los países de escoger con quién establece nexos diplomáticos.
Lo más conveniente sería que los países puedan mantener relaciones con China y Taiwán, pero el gobierno de Pekín no acepta esa posición, alegando que los taiwaneses son una provincia rebelde. Así las cosas siempre habrá esa diferencia.
Panamá es uno de los países con mayor presencia china.
La llegada de ciudadanos de esa región asiática se remonta a la época de la construcción del Canal y como dato curioso un nacional de la China fue el único muerto durante la gesta separatista panameña de noviembre de 1903.
Así las cosas, Panamá ha decidido por ahora mantener relaciones diplomáticas con Taiwán y a nivel de Oficina Comercial con la China Continental. Ojalá que los chinos respeten ese criterio.