Tras recopilar pruebas que confirman los incidentes de los que Panamá fue víctima durante la instancia en El Salvador para el encuentro del 22 de junio pasado, la Federación Panameña de Fútbol envió una carta a la FIFA, detallando cada uno de los hechos y actos de racismo.
"Esperamos que la FIFA se pronuncie, que se pueda revertir el resultado es muy difícil", dijo Ariel Alvarado.