Los tres sujetos que fueron degollados en los manglares de Don Bosco y afluentes del río Tapia, fueron ejecutados por paramilitares colombianos en venganza por el tumbe de 20 sacos repletos de un aproximado de 800 kilos de cocaína.
El tumbe fue perpetrado el 22 de junio, cuando los narcos introdujeron la droga en lanchas rápidas a través del embarcadero de Juan Díaz. Además de la cocaína, los paramilitares reclaman $750 mil.
El propio director de la PTJ, Jaime Jácome, reconoció que es probable que el triple asesinato perpetrado el viernes guarde relación con el tumbe de droga.
El degollar a una persona y hacerle la "corbata" es uno de los métodos preferidos de los narcotraficantes colombianos.
Hasta ahora sólo han sido identificadas dos de las víctimas: Ramón Navas y Maximiliano Rodríguez. El tercer cadáver que corresponde a un hombre moreno, se presume que sea de un colombiano.