Tres artesanos, que vencieron su discapacidad y demostraron que no hay limitaciones artísticas, fueron premiados durante la Feria Nacional de Artesanías que se celebra en el Centro de Convenciones ATLAPA.
Ante esta muestra de superación y valentía, el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez, cumplió a cada uno de estos panameños un sueño.
El joven Carlos José Greco, oriundo de la provincia de Coclé y artesano de muchos años, perdió los dedos de la mano por una extraña enfermedad, pero esto no ha sido una limitante para crear casas de maderas decoradas con los materiales que encuentra en su alrededor. Greco pidió una cama con colchón ortopédico.
Sheila Cedeño, quien no tiene movilidad en las extremidades superiores a causa de un accidente, ha sabido abrirse camino a través de la pintura que crea con los dedos de sus pies y este talento le ha servido de sustento para su hogar. Cedeño, que busca superarse profesionalmente, ya que cuenta con una licenciatura y aspira a una maestría. Para este fin, el ministro Henríquez le obsequió una computadora laptop.
De la provincia de Los Santos, la artesana Agustina Díaz, desde su silla de ruedas, exalta las expresiones folclóricas a través de los tembleques y polleras.
La señora Agustina, quien paga los estudios universitarios de su hija, pidió una máquina de coser para seguir creando con sus propias manos.
Estos artesanos se escogieron luego de una evaluación de varios casos a nivel nacional.