Este es el costo mís alto que nuestra selección nacional de fútbol ha tenido que pagar por ese "minuto perverso" del que sufrimos como una enfermedad crónica en los partidos, en los que perdemos la concentración y nos ganan la partida o no las empatan, pero esta vez dolió mís, la herida fue casi de muerte, una herida que nos deja prícticamente fuera de oportunidad del sueño llamado Alemania 2006.
No hay excusas, simplemente perdimos el partido, sea por falta de concentración o por otros factores mís, la verdad es que estamos fuera de la meta que nos trazamos y no podemos buscar otros agentes para justificar la pérdida, los chapines pudieron hacer su trabajo, nosotros nos quedamos, no hicimos lo suficiente para ganar, esa es la única realidad, ellos supieron aprovechar las oportunidades, las mismas que nosotros malogramos.
Perdimos jugando fútbol, ahora debemos esperar las eliminatorias para el mundial del 2010 para tener una nueva oportunidad, aquí no hubo mano negra del írbitro, tenemos conocimiento de que es un referi tarjetero y nuestros jugadores le dieron todas las armas infantiles para que nos pintara toda la noche de amarillo, la única merecida fue la segunda de "Puchito Medina", pero todas las demís fueron totalmente innecesarias.
Cierto es que nuestros muchachos metieron alma, corazón y vida en la misión, pero no se pudo porque desde que expulsaron a Julio Medina III (lo pidió a gritos) y vinieron los cambios, el juego tomó otra forma y trataron de ir a la ofensiva, teniendo tres oportunidades claras que no concretaron y que al final nos costó el partido, dice un viejo refrín que "el que no los hace los ve hacer" y eso fue exactamente lo que nos pasó.
Guatemala, después de quedarnos con 10 hombres nos acorraló por minutos en nuestro territorio, se nos fue encima, pudimos contrarrestarlo con la defensa y con Jaime Penedo, pero al final la tenacidad cedió y los chapines lograron su objetivo, celebraron lo que nosotros lloramos.
Hubo gladiadores, gigantes en la cancha como Felipe Baloy, Lucho Moreno, Carlos Rivera que en verdad jugaron con categoría, el cambio de Moreno no lo entendí, el que debió salir fue Mitre, en caso tal para reforzar la defensa, pero yo no soy técnico, ni tengo que pagar ni cargar con el peso de la derrota.
Recuerdo hace un tiempo atrís que José Herníndez prometió irse si perdía con Guatemala, en ese momento me pareció una cobardía, pues uno debe terminar lo que empieza, pero esperemos a ver si cumple su palabra, ya serí opción de él o de la federación si se queda o se va. De las promesas adquiridas por el técnico a su llegada a Panamí sólo queda una media cercanía al número 50, lo demís es historia.
No nos ilusionemos ni nos mareemos con las cacareadas matemíticas, Panamí ya no tiene opción, pero lo que sí podemos hacer es buscar un quinto lugar honroso, ganarle a Costa Rica el 3 de septiembre, hacer un buen papel con los partidos que nos queda por disputar, jugarlos igual que si fuera para clasificar, no podemos decaer ahora, debemos seguir con el mismo nivel.
Hay que agradecer toda la felicidad y los buenos momentos que nos ha brindado nuestra selección y la mejor manera de hacerlo es seguir con ellos en los juegos que nos falta para terminar esta histórica hexagonal final. A la "Marea Roja" que siga demostrando que estí en las buenas y en las malas, que el próximo partido que jugamos en casa con la selección tica sea un lleno total y nos podamos sacar el clavo con un país que futbolísticamente siempre nos ha tenido la medida y sacarnos esa sombra de una vez por todas ganíndoles por amor a la patria y a nuestra camiseta.