La prensa inglesa era implacable ayer jueves en sus críticas a la selección nacional de fútbol y en especial a su entrenador, el sueco Sven-Goran Eriksson, tras la abultada derrota por 4-1 del miércoles en el partido amistoso contra Dinamarca disputado en Copenhague.
"Lo peor de Eriksson mientras Inglaterra se descompone", decía The Guardian.