El presidente de Panama Diamond Exchange, Erez Akeman, manifestó que se escogió Panamá por su posición geográfica, su hub de las Américas, su sistema bancario, su fortaleza ante la crisis financiera mundial y por el dólar.
Agregó que el Panama Diamond Exchange también incluirá en sus primeros pisos las mejores joyerías del mundo y empresas relacionadas a esta industria, que traerá mayor turismo al país y la banca local podrá beneficiarse de las transacciones que se realicen, al tiempo en que las compañías de la región podrán disfrutar de los beneficios de la bolsa.
En tanto, el representante de Mallol y Mallol, empresa encargada del diseño de la obra, Ignacio Mallol destacó que el edificio en su fachada exterior contará con vidrios reflectivos y transparentes que por su brillo asemejarán el preciado metal.
Explicó que el plan maestro tiene una gran sensibilidad ecológica porque cuenta con un inmenso parque en el centro del proyecto, además de paneles solares e incluye un hotel como complemento y restaurantes y locales comerciales que van desde los 50 y 1,250 metros cuadrados.
PROCESO KIMBERLY
El director general y presidente de la Junta Directiva de World Diamond Council, Eli Izhakoff, indicó que es importante señalar que esta bolsa forma parte del proceso Kimberly, impuesto por la ONU para evitar que los diamantes fueran utilizados para financiar conflictos armados, y en este sentido se monitorean las operaciones de importación y exportación para evitar este ilícito.
Izhakoff advirtió que Panamá interesada en participar de este proceso el próximo 3 de noviembre en Delhi negociará su inclusión ante la ONU, donde ya 73 países son miembros.
Referente a la seguridad, manifestó que están negociando con las autoridades panameñas que sean ellas las encargadas de proteger el transporte del aeropuerto Internacional de Tocumen al edificio y viceversa.