Los detalles sobre la vida de la primera terrorista suicida europea, una mujer de 38 años que nació y vivió en Bélgica, han conmocionado al país.
Muriel Degauque, que se había convertido al islám, vivió sus tres últimos años en Bruselas, cerca de la estación de Midi, con Hissam Goris, un ciudadano belga de origen marroquí que murió en un enfrentamiento con soldados estadounidenses en Irak.
Según las autoridades, Degauque y su marido formaban parte de un grupo terrorista.