Un fiscal de España pidió penas de 11 años de prisión para un hombre y una mujer a los que relaciona con la introducción en 2010, a través del puerto de Valencia, de 380 kilos de cocaína oculta en cajas de piña importada de Panamá.
El Ministerio Público solicitó además para los procesados, propietarios de una empresa de frutas y verduras en El Puig (Valencia) a los que acusa de un delito contra la salud pública, multas que superan los 35 millones de euros.
La droga incautada, de entre un 64 y un 74 % de pureza, según el paquete, habría alcanzado en el mercado un valor al por mayor de siete millones de euros.
En la vista celebrada en la Sección Segunda de la Audiencia de Valencia, la pareja ha declarado que desconocía que el cargamento de piña que iba a recibir contuviera droga oculta, y ha insistido en que "jamás" ha tenido problemas el resto contenedores de fruta que han importado.