Doble discurso

08/12/17 - 12:00 AM / Opinión

Llama la atención los señalamientos hechos por el secretario general del PRD, Pedro Miguel González, en el sentido de exigir que se investigue las vinculaciones del presidente Juan Carlos Varela con el escándalo de coimas millonarias de Odebrecht.

En principio la exigencia es lícita, ya que responde a la exigencia de todo el pueblo panameño, escandalizado por las denuncias del abogado panameñista Ramón Fonseca Mora, el exoperador de Odebrecht Rodrigo Tacla Durán y las revelaciones del exembajador Jaime Lasso, que han puesto al descubierto el vínculo Varela-Odebrecht.

Empero, llama la atención que el señalamiento del PRD deje de lado la administración de Martín Torrijos, de cuya mano llegó esta empresa a Panamá. Además, es un hecho público y notorio la convivencia entre los perredistas y los panameñistas en los últimos tres años y su oposición cariñosa en la Asamblea de Diputados.

Si el PRD quiere investigar a Varela de verdad, allí tienen a sus diputados en el Órgano Legislativo, solo tienen que interponer la denuncia en la Comisión de Credenciales y lograr los consensos necesarios para que se abra el proceso, Varela no será ni el primero ni el último mandatario investigado por la Asamblea. Lo contrario es doble discurso y demagogia política.

Frente al drama de la corrupción rampante que corroe los cimientos más profundos de la administración pública y que ha perneado la conciencia colectiva nacional se hacen necesarias voces altas y claras que, sin oportunismos, con toda la autoridad moral y política, señalen el rumbo que hay que seguir en la lucha contra la corrupción.