Un albergue contra el dolor

Katherine Palacio P.

Ellas luchan por olvidar

La violencia de género es un flagelo que va en aumento en Panamá. Hasta septiembre se han reportado 31 casos en mujeres que han muerto de forma violenta. En lo que va del año, el Instituto Nacional de la Mujer ha atendido 431 casos de violencia y el Ministerio de Desarrollo Social documenta 483.

Ante esta situación que afecta a miles de mujeres y que en muchos casos no es denunciada, el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU) y el Programa de Seguridad Integral (PROSI) anunciaron que se le hizo una serie de mejoras, por encima de los $211 mil, al albergue Nueva Vida en Panamá, para mujeres víctimas de la violencia.

Este albergue ha recibido a más de 300 mujeres junto a sus hijos e hijas desde su fundación hasta la fecha. A las mujeres y los niños que llegan a los albergues ubicados en Panamá, Colón y Chiriquí se les brinda atención mental, física, legal, social y seguimiento académico para los niños y niñas.

Las mujeres explotan

La directora del INAMU, Markelda de Herrera dijo que la mayoría de los casos de mujeres que cometen homicidios, estas han sido maltratadas y tienen una historia de violencia, pero no han recibido la ayuda oportuna y llega el momento en que en defensa propia pueden incluso matar a su pareja.

Hace falta legislaciones

Actualmente en Panamá no se ha tipificado el feminicidio, a pesar de que el INAMU y el Consejo Nacional de la Mujer han estado de cerca en la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia de la Asamblea Nacional, para que se impulsen los dos anteproyectos que pretenden castigar el feminicidio hasta con 30 años de prisión, además de buscar la creación de cuerpo de policías especializados en el tema de violencia y las fiscalías pertinentes.

Hay dos tipos de feminicidio, el íntimo que es aquel entre parejas o exparejas, y el feminicidio ampliado, que incluye muertes violentas de mujeres bajo otras circunstancias.

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