Los inmortalizan al ritmo del merengue

Por: EE.UU. AP -

Llegaron desde República Dominicana, Nueva York, Boston y hasta Montreal. Trajeron tambores, panderetas y muchas banderas. Todos aterrizaron con su música y algarabía en este campestre pueblito del norte de Nueva York para festejar el ingreso de Pedro Martínez al Salón de la Fama del béisbol.

Miles de fanáticos de Martínez, en su mayoría compatriotas dominicanos, hicieron el viaje a Cooperstown para su ceremonia de exaltación al templo del béisbol, junto con Randy Johnson, John Smoltz y Craig Biggio.

El "pitcher" que lanzó para los Dodgers de Los Ángeles, Expos de Montreal, Medias Rojas de Boston, Mets de Nueva York y Filis de Filadelfia dejó seguidores en cada ciudad, pero en ningún lugar es tan querido como en Manoguayabo, el humilde pueblo a las afueras de Santo Domingo que lo vio nacer y donde todavía tiene una finca y una academia de peloteros.

"Para nosotros él es como un presidente", comentó Darío Taveras, de 33 años y ahijado de Martínez que trabaja en la fundación del exlanzador en Manoguayabo. "Ha hecho casas, escuelas, iglesias, 'play' (estadio). Nunca se olvidó del barrio".