Más allá de los golpes de Wanchope

Por: Jaime A. Chávez Rivera /[email protected] /@jaimech36 -

Con la experiencia de haber estado por varios años al frente de la seguridad en la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), el doctor Rubén Álvarez hizo un análisis de varios errores en materia de seguridad que se cometieron en el estadio Maracaná, donde el extécnico de Costa Rica, Paulo César Wanchope, se fue a los golpes con un seguridad privado la noche del martes.

¿Nunca mira el seguridad el gafete de Wanchope? Fue la primera pregunta de Crítica. "Él debió percatarse o preguntar primero a 'Chope' si tenía gafete para entrar a la cancha, esto hubiese evitado el bochornoso episodio que se dio en el coliseo", respondió Álvarez.

Publicidad

Explica Álvarez que "la función de un seguridad es prevenir y no reprimir, eso le corresponde a la Policía".

"En lugares sensitivos hay que poner un seguridad y un policía juntos, el primero para advertir y el segundo para que actúe, de ser necesario", señaló.

Álvarez reprochó la acción de pelear del extécnico de Costa Rica al considerar que no fue la correcta. Advierte que durante los partidos hay calentura, pasión y que "Chope" podía gritar si se sentía afectado, "es algo que ocurre con los técnicos, pero él estaba en las gradas, allí es un fanático más", afirmó.

El experto en seguridad deportiva explicó que como Wanchope era el técnico de la selección mayor, también era el jefe de la Sub-23 que dirige Luis Fallas, y por eso él tenía un gafete especial denominado "full acces" (acceso total). Una vez terminado el partido, él podía ingresar a la cancha, pero "el seguridad no lo permitió, allí otro error y tampoco tenía que empujarlo".

Álvarez precisa que el seguridad no tiene la obligación de conocer a "Chope", pero sí de respetar su acreditación y no lo hizo.

Para evitar inconvenientes, el también médico considera que el encargado de seguridad debe asesorar a sus unidades con anticipación, enseñarles los diferentes gafetes, explicarles qué significa cada uno de los colores. De ser posible, hasta las fotos de personas importantes que pueden o no ingresar a la cancha, además de la prensa como camarógrafos y fotógrafos.

Añadió que el encargado de seguridad debe indicarle a la Policía Nacional dónde quiere sus unidades, los lugares sensitivos, como el acceso al estadio y la cancha. "porque la prioridad es el espectáculo y el público que paga".

Álvarez menciona que el Maracaná tiene la cancha cerca de las gradas, y en los predios de la línea de juego debe haber escudero (control de multitudes) para evitar que cualquiera entre a la cancha. "Hay que proteger a los árbitros, jugadores y técnicos", dijo.