"Entren que caben 100"

El raspa'o, las arepas, el agua de pipa, entre otros formaban parte de la entrada del lugar y las personas formando pequeñas filas para consumir estos productos.

José I. Huertas F.
Crítica


Como la canción de Héctor Lavoe, "Entren que caben 100", así estaba la Cinta Costera III, la noche de ayer.

Alrededor de las 10 de la noche llegué a esta nueva obra que fue inaugurada unas horas antes por el presidente de la República, Ricardo Martinelli y la misma estaba abarrotada en gente de "aquí para allá", tanto de panameños como de extranjeros.

El raspa'o, las arepas, el agua de pipa, entre otros formaban parte de la entrada del lugar  y las personas formando pequeñas filas para consumir estos productos.

Una vista espectacular, que hacía sentirme en otro país, el olor a asfalto de las calles y demás áreas de la Cinta se convertían en olor a nuevo.

Muy feliz por ver tan semejante obra y evidenciar el progeso de mi país, empecé a caminar todo el tramo en companía de 5 amigos. La curiosidad de conocer cómo era la nueva Cinta Costera nos condujo hasta El Chorrillo.

Veía que caminabamos y caminabamos y sentíamos que no llegabamos ni a la mitad del camino y decidimos llegar hasta los discos, una hermosa parte de este megaproyecto tipo mirador frente a la vista del mar.

El fuerte olor a marisco inundaba el sitio, pero eso no era impedimento para las personas que se movían de un lado para otro. Ya había gente trotando, corriendo hasta ciclistas realizando sus rutinas nocturnas de ejercicios.

En todo el lapso de la caminata, era evidente ver la gran cantidad de chorrilleros que junto a sus familias recorrían la obra.

Mis oídos se volvieron como un micrófono que recogían todos los comentarios que emitían los presentes.

Al momento en que llegamos al disco o el mirador, daba la impresión que Cupido rondaba por allí; más de 6 parejas de enamorados se deleitaban la vista observando el Casco Antiguo y el sonido de las olas del mar.

Sorpresivamente, quedé parado justo al lado de un hombre alto, de tez negra, cabello oscuro y una gorra. De una vez me di cuenta que no era panameño. Él empezó a elogiar la obra comentando:  "El presidente Martinelli la botó con esta nueva Cinta Costera" y agregó que "los proyectos que ha inaugurado el Gobierno están a otro nivel".

Al escuchar su comentario, decidí preguntarle de dónde era, él me respondió, soy de Nueva York, pero llevo un año en Panamá. Además expresó que ha visto las obras que ha inaugurado el señor Martinelli y son muy bonitas.

Ya casi eran las 10:45 de la noche, hora en que debíamos partir, pero al ver que un grupo de personas caminaba por un costado de la Cinta, nos fuimos detrás a ver que había. Nos encontramos con una fuente muy colorida, la cual es fabulosa para pasar un rato tranquilo.

A las 11 de la noche nos retiramos del lugar con la emoción de que nuestro país ha tomado una nueva cara y con la confianza de que todos los panameños y aledaños del área cuiden de esta nueva Cinta Costera.