Policía arrestó incluso a niños ngäbe-buglés

Por: Mayra Madrid Crítica -

Al menos una veintena de indígenas retenidos -entre ellos niños- y varios heridos fue el saldo de los enfrentamientos registrados ayer en la vía Interamericana en la entrada del distrito de Tolé entre los manifestantes indígenas y policías.

Durante los enfrentamientos, algunos niños fueron esposados y retenidos por los policías, que los trasladaron con el resto de los adultos en varios radiopatrullas.

Los menores, una vez fueron dejados en libertad, mostraron las heridas en las muñecas causadas por los conocidos zunchos utilizados por la policía para inhabilitar los movimientos de los individuos.

Los enfrentamientos se dieron cuando los ngäbes y buglés, que mantenían un paño de la vía cerrada procedieron a bloquear la calle en su totalidad, pero fueron interceptados por los policías, con lo que resultaron al menos 8 personas golpeadas, dos de ellas con algunas lesiones graves, por lo que fueron llevadas al hospital de Tolé y luego trasladadas al hospital de San Félix para recibir atención médica.

Los hechos se dieron justo en el momento en que miembros de la comisión indígena dialogaban a puertas cerradas con la vicepresidenta y canciller, Isabel de Saint Malo, en el centro misionero Jesús Obrero, pero en la Interamericana, la Policía Nacional reprimía a los nativos.

Las acciones tomadas por los policías despertaron la furia de los miembros de la comisión indígena, quienes decidieron abandonar el centro misionero y dirigirse a la entrada del poblado, donde los uniformados mantenían un cerco para evitar que se diera un nuevo cierre.

Ante los hechos, los miembros de las Naciones Unidades, quienes se han mantenido como mediadores en las conversaciones, se acercaron al lugar y pidieron a la Policía liberar a las personas retenidas, cumpliéndose la petición a los pocos minutos.

Rolando Carpintero, alcalde de Muna, manifestó que la vicepresidenta De Saint Malo solo "les tomó el tiempo" para que la policía retuviera y golpeara a su gente sin importarle nada.

"Nos sentimos engañados por la vicepresidenta, que nos llevó a reunirnos mientras nuestra gente era golpeada y llevada presa, qué clase de burla ha sido esta, señores del Gobierno, y así hablan de diálogo", explicó el alcalde de Muna.

La vicepresidenta Isabel de Saint Malo aseguró en todo momento que la orden para que se desalojara la vía no fue dada por su persona y alegó desconocer la misma. Esa aclaración la realizó ante las múltiples críticas de los indígenas, que vociferaban que la orden había sido dada por ella.

El director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, explicó que las retenciones se dieron cuando trataron de cerrar la vía en su totalidad, por lo que se procedió a despejar la misma.

"Las unidades utilizaron solo la fuerza necesaria, hicieron que los manifestantes se retiraran de la vía sin que se registraran heridos y detenciones", alegó Pinzón.

El director de la Policía manifestó que los agentes se mantendrán en el lugar para velar por el orden y la sana convivencia de los residentes, así como mantener el libre tránsito en el oriente chiricano sin necesidad de hacer uso de la fuerza.

Luego de los enfrentamientos registrados, los indígenas decidieron entregar una propuesta al Gobierno en la que solicitan el retiro de la policía y la suspensión del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. Ambas partes decidieron que sean los miembros de la ONU quienes sostengan reuniones con ambas partes por separado para determinar la fecha de retomar el diálogo nuevamente.


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