Se encuentra usted aquí

Block title
Block content
Block title
Block content

Como “cagarse” en un movimiento de libre postulación

Por: Julio César Caicedo Mendieta. Columnista. -

“Divide y vencerás”. Lo que pudo ser la base del movimiento de la libre postulación, fue demolido por la supuesta armonía gubernamental cuando determinó que fuesen los tres precandidatos independientes con más firmas de respaldo los aspirantes a la presidencia de la República.

Cuando el más respaldado debió ser el líder y el resto hasta cierto tope de inmediato correrían como diputados nacionales y al Parlatino, ya que cada firma de respaldo cuesta más que un tanque de saliva de loro.

Así mismo en las circunscripciones distritales los aspirantes a buegomaestres y los que anhelaron ser representantes de corregimiento, solo el de mayor respaldo sería el candidato a competir con los clientelistas y compradores de votos o robadores de urnas en nuestros pueblos con miseria y necesidades básicas endémicas. Pero antes de la aventura que yo propongo, debe quedar constitucionalmente aprobado que la plata de la cornucopia que se llena con nuestros impuestos y el producto de la lucha general en cositas como el canal, debe ser repartida con equidad.

No puede ser que partidos cuyos miembros caben en una bicicleta reformada para vender chicheme alterado, reciban legalmente dinero para sus campañas, mientras que los independientes sobre todo los aspirantes a las circunscripciones distritales tengamos que: Conseguir firmas de respaldo para los aspirantes a presidente y cargos legislativos con nuestros recursos. 2. Asistir a reuniones mata tiempo cada vez que se le antoje al Tribunal en donde te sientan en un purgatorio para prevenirte de lo que te puede pasar si hablas de política mientras recoges firmas, y de los miles de dólares que te impondrán como fianza al denunciar a un “ángel de la guarda” y ladrón por añadidura que cometa un delito conocido.

Y lo peor, cuando llega el día de las elecciones, aún siendo utilizados vulgarmente todo un periplo, tienes que pagar tus representantes de mesa, darles transporte, comida y refrescos, gasto que en los corregimientos más pequeños cuesta B/1,600 dólares, mientras que las banderas de los partidos blanden con un ruido parecido al que provocaban las de los Otomanos antes de cortarles las cabezas a los cristianos. ¡Que va compa!

Contenido Premium: 
0
Block title
Block content
Block title
Block content
Block title
Block content
Block title
Block content