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Covid-19: debate por supuestos efectos del 'vapeo'

Por: Por: Manuel Andrés Ortiz / Abogado -

De entre los muchos debates que se han generado a raíz de la pandemia del Covid-19, los supuestos efectos de fumar cigarrillos electrónicos en empeorar las condiciones de salud que propician los efectos del Covid-19 ha generado múltiples reacciones de científicos e investigadores que demandan mayor evidencia y tiempo para llegar a tales conclusiones.

El debate inició luego de unas declaraciones de representantes de la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) afirmando que los usuarios de vapeadores pueden estar en mayor riesgo de complicaciones graves si contraen Covid-19.

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Ante estas afirmaciones, investigadores y científicos de varias instituciones afirmaron que aún es muy prematuro llegar a esas conclusiones.

“Es triste ver que la epidemia del coronavirus se está utilizando (y abusando) en la arena política. Este es otro ejemplo de comportamiento irresponsable de personas que dan una guía respaldada en cero evidencia, escribió el doctor Konstantinos Farsalinos, cardiólogo y becario de investigación en el Centro de Cirugía Cardiaca Onassis en Atenas – Grecia.

En una carta de Thomas J. Miller, fiscal feneral de Iowa y otros 12 expertos en salud pública a Mitchell Zeller, Director del Centro para Productos de Tabaco en la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU, se indica que “es importante que la FDA no afirme ni implique, en ninguna circunstancia, una equivalencia en riesgo entre fumar y el vapeo. También nos preocupa que las declaraciones de la FDA tengan efectos fuera de Estados Unidos y en todo el mundo, la cual es otra razón para tener mucho cuidado”.

Si la FDA está en la capacidad de dar consejos claros que pongan la salud de millones de americanos primero y que se base en información sólida de comportamiento y biomédica, entonces debería hacerlo y apoyaríamos la contribución de la agencia. Sin embargo, si sus comunicaciones son arbitrarias y mal concebidas, si difunden miedo y confusión con poca base científica y con consecuencias impredecibles, entonces sería mejor que la FDA y sus voceros de los medios de comunicación no hagan más comentarios en este momento”, añade Miller en su nota.

A juicio del profesor Gordon Dougan, Departamento de Medicina, Universidad de Cambridge (Science Media) es poco probable que alguien sepa con certeza cómo fumar podría afectar la susceptibilidad a la infección de COVID, ya que es demasiado pronto para saberlo.

“Necesitamos comparar a los fumadores frente a los no fumadores o países con diferentes incidencias de fumadores, y esto llevará tiempo. Sin embargo, sabemos que fumar afecta la función pulmonar normal de muchas maneras. Yo recomendaría que la gente deje de fumar, pero después de haber perdido a mi propia hermana a causa de cáncer de pulmón, sé que no es fácil. También respeto que la gente tiene una elección personal", indicó.

De acuerdo con la doctora Caitlin Notley, Investigadora Jefe del Estudio NeSCi – Unidad Neonatal Desarrollo de intervención para dejar de fumar, Universidad de East Anglia (Science Media), “los cigarrillos electrónicos son la opción más popular de los consumidores para apoyarse en su intento de dejar de fumar y son efectivos. Se debería fomentar a las personas a cambiarse al vapeo en vez de seguir fumando tabaco”.

A su juicio, no hay evidencia de que el vapeo aumente el riesgo de infección o progresión a condiciones graves de COVID-19. Sin embargo, los vapeadores con una larga historia previa como fumadores podrían presentar afecciones vistas en pacientes vulnerables. No obstante, esto no sería un efecto del vapeo, sino de haber fumado previamente, agregó.

Dado que el cambio total de fumar a vapear mejora las condiciones cardiovasculares y respiratorias, añadió la doctora Notley, se podría esperar que los fumadores que se cambien al vapeo tengan un mejor pronóstico si están infectados por COVID-19.

Como vemos, tomando en cuenta la posición de la FDA, así como la de los distintos especialistas, queda claro que estamos ante un tema de suma importancia que requiere del mayor debate y estudios posible. Solo después podremos crear políticas públicas acordes a lo que indique la ciencia.

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