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Fracaso

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Uno de los más grandes fracasos que sufre la sociedad panameña en estos momentos se debe a miles de jovencitos "alborotados", que hacen sexo sin protección. Queremos ser país del primer mundo, pero no han resultado las medidas educativas y familiares para controlar el sexo desenfrenado en miles de chiquillos. Nos preguntamos si hay otras razones de este fracaso, aparte del conocido que la "familia está en crisis", que muchas de ellas no tienen padre, que los valores no se transmiten a los pequeños, etc.

No sé si los técnicos deben estudiar otras posibles causas "modernas". ¿Habrá alguna relación entre el chateo y los embarazos precoces? ¿El comer comidas pocos sanas excita a nuestra niñez y le hace perder el razonamiento? ¿Será algún programa de TV responsable de este desenfreno juvenil? Da espanto saber que a pesar de las campañas en medios de comunicación y escuelas, este año los embarazos precoces aumentaron 71.4 por ciento. Por lo visto, como dirían en Río Abajo, sencillamente las advertencias les entran a los niños por un oído y les salen por el otro.

Figúrense que el año pasado hubo más de diez mil embarazos en niños y adolescentes. Tales cifras no son exactas, así que el problema es peor. Ya cansa señalar lo negativo de embarazos en chiquillas que todavía deberían jugar con muñecas. Por lo visto, ahora las pelás en lo que piensan es en ¡"pajaritos preñados"!... Aparte de los problemas familiares, porque pocas veces se casan esas parejas precoces, están las enfermedades sexuales. Algunas cifras indican que hay registradas ¡más de mil quinientas chiquillas con VIH-sida!

Hasta hemos llegado a rogar al público para que lleve a las chiquillas de diez años a vacunarse contra enfermedades sexuales. ¡Esto no se veía en mi época! Mientras las cifras aumentan en esta situación, los "cocotudos" expertos no se ponen de acuerdo en que si hay o no que darles educación sexual a los chiquillos "calenturientos". Recuerdo que hace unos años, en una de mis clases, una alumna universitaria me llamó "mentiroso". Dijo que inventaba las cifras de los embarazos precoces. Tuve que llevarle estadísticas publicadas para convencerla.

Por eso a lo mejor han fracasado los programas preventivos de estos embarazos. No queremos aceptar la realidad porque es fea. A lo mejor se pensará que "eso no pasará aquí, sino en la familia de la vecina... (¿ya llevó al médico a su niña?).

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