Inenarrable tristeza navideña del 2019

Por: Por: Julio César Caicedo Mendieta. -

El mejor regalo para los jubilados, de parte de la asamblea nacional de Panamá en esta navidad es que el sr. Presidente Marcos Castillero sancione y promulgue el proyecto de ley 768 por los intereses de los X111 retenidos desde 1972 a 1983. Los jubilados de la Asoc.Victoriano Lorenzo de Penonomé, después de sus luchas entre ellas la 1964, sobrevivido a pandemias como el dengue, el sida y la ponzoña del guayacolato, no le quedan dientes para comer jamón. ¡Justicia!

Se siente la desolación que predomina en los grupos que estaban acostumbrados a repartos de roscas de pan con huevo, a multitudinarias rifas de lavadoras, bicicletas baratas y a electro domésticos en lugares sin energía eléctrica. Los más afligidos han resultado ser los más conspicuos de los partidos que tendrán que comprar su clásico jamón navideño esta vez. Sin embargo este apretado diciembre de 2019, aunque se nota una pequeñísima voluntad de trabajo gubernamental, tampoco acabará con las inequidades sociales plantadas y de vieja data. Los ciudadanos de segunda seguiremos pagando los tragos en este mágico país en donde a varios curas ya no les importa con ser sodomitas.

Publicidad

Caras largas para esta navidad las he notado en parques y sentaderos de cuatro provincias. En Colón por ejemplo; me respondió un sobrino de Kenneth Nathingale con una señal de “guinde” pasándose el índice derecho por la garganta y diciéndome: Aquí nada de “tequi pa esta navidad buay”. En San Miguelito ni se diga, casi todos gritan: “Pasa algo loco”, ¿en Tolé y en La Arena de Chitré ni me hablaron porque como abogue con todas mis energías por los independientes?

Las caras largas de esta navidad que culmina con la segunda década del siglo 21, ojalá sea de reflexión verdadera. Hay que educar al pueblo hasta las últimas consecuencias. Miren así como vamos pronto no existirá el sentido de navidad. No al menos al Panamá de pellejo y hueso, al que le hemos creado una demanda falsa capaz de hacerlo vivir angustias y camándulas por vainas innecesarias, haciéndole olvidar la búsqueda de los tres golpes del día.

Las caras largas por un jamón. ¿He preguntado a panameños más viejos que yo, que desde cuando, se come jamón en las navidades aquí en Panamá? Unos dicen que desde los tiempos de la zona, otros no se acuerdan bien pero dicen que eso es relativamente nuevo. Una señora que tiene porqué saberlo me dijo que el menú de Panamá en las navidades es variado porque tenemos mucha influencia extranjera de la buena porque si no es gringa, es latina pero que la cena se puede formalizar con dos o tres de los siguientes platos y bebidas: Arroz con pollo, ó arroz con guandú, tamales de gallina, bacalao, ensalada de toldo, sancocho, puerco frito, ron ponche, vino, jugo de zaril con jengibre, chaumí de Guararé, frutos secos y uvas. Que, el jamón es si hay pero que nosotros no somos gringos ni canadienses.

Caras largas por un jamón en Panamá. Y nos preguntamos los panameños de segunda… ¿Que había en el pesebre cuando nació la luz del mundo?. Hasta donde he leído: María encomendada a DS para que no le mataran al divino niño, una vaca, un burro, paja y mucha mierda. ¡Que clase de creyentes somos entonces!

Contenido Premium: 
0