Jesucristo

Los cristianos de todo el mundo conmemoramos la Semana Santa y hoy Jueves Santo nos preparamos para el sacrificio de Jesús en la cruz, donde ofrendó su

Alfonso Zamora Alfonso Zamora

Los cristianos de todo el mundo conmemoramos la Semana Santa y hoy Jueves Santo nos preparamos para el sacrificio de Jesús en la cruz, donde ofrendó su vida para salvarnos a todos del pecado y ofrecernos la vida eterna.

Sin embargo, a pesar del sobrecogimiento espiritual que nos haga sentir este martirio, no debemos olvidar que el domingo siguiente a la muerte de Jesús, ocurrió el mayor milagro de la historia humana, la Resurrección, piedra angular de nuestra fe.

Es esa la prueba de la oportunidad que Dios nos ofrece de renacer a la vida plena, a pesar de los errores y las faltas, para transformarnos en personas comprometidas con el bienestar del individuo y el desarrollo de la sociedad.

Todo esto se conjuga con el mensaje del papa Francisco quien, con sus ejemplos de humildad, ha dado el mayor ejemplo de la conducta que debemos observar los cristianos a través de la solidaridad, el perdón y la compasión.

En un acto sin precedentes, Francisco, el primer latinoamericano en ocupar la silla de San Pedro, de rodillas ante la humanidad, ha pedido perdón por los abusos cometidos por una minoría de sacerdotes en contra de menores, sobre los que ha dicho, deberán enfrentar la justicia.

Al finalizar la Semana Santa, estaremos en la antesala de las elecciones generales, en las cuales definiremos si continuamos disminuyendo los niveles de pobreza o retrocedemos a los tiempos de la indiferencia y el latrocinio generalizado.

Esperamos que todas las oraciones de Semana Santa no sean solo palabras vanas, desvanecidas como el humo de una fogata y más bien se conviertan en la reafirmación del compromiso que todos debemos tener de ayudar a los más necesitados, tal como el actual gobierno ha hecho, como ningún otro en nuestra historia.