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Juez

Por: Alfonso Zamora Periodista -

Maribel Jaén, miembro de un organismo de la sociedad civil, denunció que las alcaldías no están cumpliendo con los procesos para el escogimiento de los jueces de paz en reemplazo de los corregidores.

Si las autoridades no intervienen, los alcaldes podrían convertirse en una especie de caciques y podrán colocar a personas de su confianza que podrían cometer peores fallas que aquellos a los cuales reemplazan.

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Además, los jueces de paz podrían llegar al cargo, como espacios políticos, distorsionando los objetivos para los cuales ha sido creada esta figura.

Ya en la época del expresidente Arnulfo Arias, quien estaba al frente de la Unión Nacional de Oposición (UNO), el gobierno liberal intentó detenerlo a través de un corregidor.

Arias salió del local y extendió los brazos para ser esposado, pero la autoridad del corregimiento de aquel entonces no se atrevió a cumplir la orden política.

Otro caso fue el arresto del dirigente Floyd Britton durante el golpe de Estado de 1968 y al que, sin razón, un juez nocturno ordenó su arresto, para luego ser enviado al antiguo penal de la isla penal de Coiba, donde fue asesinado.

Es lamentable que los alcaldes no envíen ternas para elegir a quienes ocuparán los cargos de jueces de paz, sin que intervenga el amiguismo o el rejuego político.

En Panamá somos expertos en crear leyes que sustenten instituciones, que se convierten en cargas burocráticas y de relleno para nombramientos políticos, tras ganar una elección.

De no corregir la violación al proceso de selección de los jueces de paz, estaríamos enterrando un proyecto, que esperó tantas décadas para hacer justicia popular y la convivencia comunitaria.

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