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Trabajo infantil

Por: Redacción -

El combate a la pobreza va íntimamente ligado al reto de lograr una educación de calidad y abarcadora para todos nuestros niños y jóvenes.

Si bien es cierto que una buena formación es clave para que un muchacho en vías a la adultez logre cortar el ciclo de la pobreza, también lo es que cuando esta pobreza es extrema, a menudo los menores se ven en la obligación de salir de las escuelas y trabajar para buscar su sustento y el de sus familias.

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A la víspera de celebrarse el Día Mundial del Combate contra el Trabajo Infantil, a Panamá le restan solo ocho años para cumplir el objetivo del Milenio que es erradicar este problema.

Iniciando esta década, en Panamá se contaban cerca de 90 mil menores de edad que trabajaban, y gran parte de ellos eran desertores de sus escuelas. La actual Ministra de Trabajo, Alma Cortés, ha asegurado que esta administración ha bajado esa cifra a 59 mil. Sin embargo, es necesario ser cauteloso con las cifras, ya que prácticamente en muchos casos los gobiernos matizan las cifras a su favor.

No sabemos cuántos de estos jóvenes en este conteo salieron de las listas de menores trabajadores porque en los últimos tres años cumplieron la mayoría de edad.

Lo importante que esta y futuras administraciones deben entender, es que la situación no es simplemente agarrar al joven, darle un sermón y sentarlo en una escuela. Hay que dar seguimiento a los niños y a sus familias.

Mientras las necesidades extremas existan, las medidas extremas como las de dejar las escuela y trabajar en las calles persistirán.

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