Enfermedad letal y difícil de diagnosticar

Enfermedad letal y difícil de diagnosticar

Por: Marlene González [email protected] -

En 2018 en Panamá se registraron 442 casos de cáncer de pulmón, enfermedad que ocupó una tasa de mortalidad de 10.3% en el país.

Según la doctora Andrea Crespo, “el cáncer de pulmón tiene un diagnóstico complejo porque en etapas tempranas, a menudo es asintomático o los síntomas se confunden con otras enfermedades respiratorias. Además, existe una percepción errónea de que este tipo de tumor se presenta, únicamente, en personas fumadoras”.

Publicidad

El cáncer de pulmón en su fase temprana puede ser asintomático, o puede presentar una sintomatología de tos persistente, falta de aliento, dolor al respirar y toser, pérdida de apetito y peso, tos con flema (esputo) y señales de sangre. En etapa avanzada, el paciente puede presentar disfonía, dolor torácico, disnea y hemoptisis o ictericia, pérdida de peso, fatiga y debilidad. Además, el cáncer de pulmón se puede diseminar a otros órganos, a menudo se disemina al cerebro y puede causar la pérdida de funciones vitales, por ejemplo, la visión.

Suele formarse en las células que recubren los bronquios y otras zonas del órgano. Se clasifica en dos tipos:

- Células no pequeñas (CPCNP): Se da en el 85% - 90% de los casos diagnosticados y el tumor tiene un crecimiento más lento.

- Células pequeñas (CPCP): Representa el 10%-15% de los casos diagnosticados y es el más agresivo y letal de cualquier cáncer de pulmón.

Esta es una enfermedad que puede surgir tanto en personas con factores de riesgo, edades adultas y fumadores, así como en personas que no presentan ninguna de estas características.

El 36% de los casos de este tipo de cáncer no están ligados al fumado y se produce por factores externos como: la contaminación del aire en el medio ambiente y el hogar (humo de madera), la emisión de gas radón doméstico, la presencia de arsénico en el agua y ser fumador pasivo (aumenta el riesgo en 20%).

También, la exposición a gases de combustión o de sustancias químicas, haberse sometido a radioterapia o causas genéticas como tener antecedentes familiares de este tipo de cáncer y se presenta más en algunos genomas raciales.

“Las mutaciones genéticas generalmente son más frecuentes entre los grupos de pacientes atípicos como lo son los más jóvenes, los no fumadores o ex fumadores, las mujeres y los asiáticos. Estas alteraciones genómicas se pueden identificar para definir un tratamiento especializado”, agregó la Dra. Crespo.

La detección temprana de esta enfermedad, así como la identificación del tipo y subtipo de cáncer es vital para definir el tratamiento necesario para el paciente y que su expectativa de vida sea mayor al igual que su calidad de vida.

Contenido Premium: 
0