‘Calderón, ayúdame’, libre

¡Calderón, ayúdame! es la frase más famosa que desde 2013 quedó patentizada en la opinión pública. Su autora, Nilka Xiomara Dennys, después de luchar por alcanzar su

Grisel Bethancourt / Crítica

¡Calderón, ayúdame! es la frase más famosa que desde 2013 quedó patentizada en la opinión pública. Su autora, Nilka Xiomara Dennys, después de luchar por alcanzar su libertad y solicitarlo al director del Sistema Penitenciario Nacional, Ángel Calderón, disfruta hoy su libertad.

Dennys, el pasado martes, salió libre del Centro Femenino de Rehabilitación, donde permaneció recluida, confirmó el propio Calderón.

El Sistema Penitenciario hizo una revisión de su caso, una condena de 60 meses de prisión por posesión de drogas agravada y conmutó la pena, por ser una reclusa trabajadora, explicó Calderón.

La expresidiaria, de 51 años, se le reconoció un descuento de un día de prisión por cada dos días trabajados, ya que su condena aplicaba en una duración de entre tres a diez años, según lo establece la Ley 28 del 1 de agosto de 2005 o Ley de Conmutación de Penas de Privados de Libertad por estudio o trabajo.

Nilka, a mediados de 2013, llegó al estrellato del Chollywood panameño, todo el mundo coreaba su pregón, que fue subido a YouTube en 1 minuto 19 segundos, y alcanzó hasta el día de ayer 268,918 visitas.

En una entrevista a los medios de comunicación tras la solicitud de cientos de reclusas del penal, luego de protestas, Nilka surgió a la palestra pública con su peculiar solicitud y gestos dirigidos a las cámaras frente a la mirada de Calderón. Le dijo al director del Sistema Penitenciario en las afueras de la cárcel de mujeres: “¡Calderón, ayúdame!, tengo una hija de 12 años allá afuera... que me saquen de aquí, hasta cuándo voy a estar presa”.

Les dijo a los medios que es diabética, sufre de la presión y que tenía en ese momento 7 meses de estar condenada y todavía aparecía como procesada.

La mujer, que con toda convicción pidió ayuda a Calderón, se convirtió en la envidia de sus compañeras del penal, la última vez que salió a la luz su nombre, no negó haber participado en una pelea con arma blanca en defensa propia, se habló hasta de fumar marihuana dentro del penal e infidelidades de sus compañeras con las que tenía disputa. Se jactaba de decir las cosas en la cara y ser clara.

Incluso se hizo tan famosa, que en la reciente visita del actor colombiano de novelas Daniel Arenas, este apeló a la frase de Nilka para encontrar un amor en Panamá durante una entrevista televisiva.

Nilka era considerada una detenida con privilegios, incluso el Día del Recluso obtuvo el permiso para visitar a su familia.

La famosa “Calderón, ayúdame” es una panameña que en la época del 90 llegó a Brooklyn, Nueva York, pero fue deportada de los Estados Unidos hacia su terruño.

Su “slogan” fue vendido en productos comerciales que fueron de gran aceptación, y en Nueva York también los panameños se contagiaron del famoso “Calderón, ayúdame”.