Desmovilizados de las Farc en Panamá

Del año 2009 a 2014, en la República de Panamá, han sido capturados 429 insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), según datos estadísticos proporcionados

Grisel Bethancourt Crítica

Del año 2009 a 2014, en la República de Panamá, han sido capturados 429 insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), según datos estadísticos proporcionados por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront).

Un total de 10 ilegales han sido desmovilizados en este mismo periodo de tiempo.

Con armas han sido capturados 5 miembros de las Farc.

Estos hechos se han suscitado en la frontera colombo-panameña, confirmó Senafront.

Hace una semana se desmovilizaron en territorio panameño Martha Chanct, alias “Yurleisis”, de 29 años, y su pareja, Juan Lambertini, alias “César”, ambos del Frente 57 que opera en el departamento del Chocó y Urabá, a kilómetros de Panamá.

Se ha explicado que actualmente existe una alianza estratégica entre organizaciones del narcotráfico de diferentes regiones colombianas y de otras latitudes americanas con cabecillas del Frente 57 de las Farc, dado a que este, por su importante ubicación geográfica dentro de Panamá, tiene corredores hacia los dos océanos para la movilización de grandes cargamentos de PBC hacia al exterior, señala el Senafront.

En su análisis, la entidad ha indicado que “las organizaciones narcoterroristas cosechan enormes ganancias que utilizan para el sostenimiento de sus aparatos armados, adquisición de material bélico e intendencia, convirtiéndose en el sustento del conflicto armado; estos recursos son utilizados para modernizar sus métodos y sistemas de distribución, lo cual aumenta la dificultad de reducir el abastecimiento y distribución de drogas, sin intencionar los conflictos locales”.

Los guerrilleros desmovilizados han señalado que desean acogerse al plan de reinserción que ofrece Colombia, considerando que sus actividades delictivas han sido minimizadas por el accionar de la policía de frontera panameña en este territorio, como también por el maltrato, aburrimiento, mala vida y falta de remuneración económica.

Según explicó el último desmovilizado en Panamá, “César”, solo se les provee alimentación y largas caminatas por veredas o poblados asignados. Si entran a la guerrilla, no pueden salir, solo viejos o enfermos.