Lo enterraron vivo

Por: William Sala Crítica -

Un hombre que fue hallado muerto [se presume que] fue enterrado vivo por sus homicidas.

La hipótesis del personal de Homicidios es que la víctima fue 'noqueada' y luego echada en el hoyo que él mismo cavó.

La conjetura de los investigadores radica en que el personal médico que revisó el cuerpo no encontró ninguna herida traumática en el cadáver.

"No se halló lesión compatible con arma de fuego, blanca o cuerda", detalló la fuente que aclaró que solo presentaba laceraciones en la espalda.

Una irregularidad que llamó la atención a los investigadores es que la víctima estaba enterrada boca abajo, con los pies hacia arriba; solo se veían las zapatillas.

Tampoco se encontró un documento de identificación, situación que dificulta el trabajo de las autoridades para obtener información indispensable sobre la víctima y reconstruir las últimas 24 horas de vida.

Se presume que el sujeto tenía entre tres y cinco días de haber muerto debido al grado de descomposición del cuerpo. Al momento del hallazgo el cadáver presentaba caída de cabellos y cambio de color en la piel.

Medía un metro con 80 centímetros de estatura y tenía contextura física fornida, de acuerdo con una fuente judicial.

Desde el lunes en las subestaciones policiales de Panamá Este se manejaba información sobre un supuesto muerto en Pacora, pero la Policía Nacional realizó una serie de operativos sin ubicar el cuerpo, informó una fuente judicial.

Incluso hubo un momento en que se descartó el hecho, sin embargo, el informante que manejaba detalles del suceso se dio la tarea de describir el lugar: "Deben pasar por una calle de tierra, y después de 20 minutos de viaje en carro toman otro camino a la derecha. Verán un árbol de mango". Y a cinco metros de allí, efectivamente yacía, en una fosa común, el cadáver.