Block title
Block content
Block title
Block content

Asumió el cáncer y lo transformó en vida

Por: Lehisy Domínguez VIVA -

Durante octubre, cada institución y centro hospitalario activa una serie de campañas para educar al público para que conozca más acerca del cáncer. Y a pesar de toda esa maquinaria de publicidad, según estadísticas del Instituto Oncológico, hoy una de las principales causas de muertes en hombres es el cáncer de próstata, piel y recto, entre otras.

Es precisamente por esas cifras alarmantes que hoy les presentamos el testimonio de Irving Ríos, sobreviviente de cáncer de piel, quien lo primero que manifestó fue: "Todos normalmente asocian cáncer con muerte y miedo. Yo aprendí (sin alternativas) a asumirlo y transformarlo en otra posibilidad. Vida y esperanza. Quizás no todos lo asumen del mismo modo ni las circunstancias permiten diagnósticos o acciones del todo oportunas".

Publicidad

¿Cómo te enteraste o qué te llevó a ir al doctor?

Se fueron presentando diversos malestares que con el paso de las semanas no mejoraban. Pese a la revisión de varios especialistas, los síntomas persistían o empeoraban hasta irme dejando sin siquiera poder movilizarme o inclusive descansar.

¿Qué fue lo primero que pasó por tu mente cuando supiste que tenías cáncer?

Habían pasado varias semanas de diversos malestares y todo apuntaba a que el panorama sería complicado. Pero creo que recibir un diagnóstico de ese tipo te paraliza y te llena de miedo e incertidumbre, te planteas el final de todo y en mi caso, en plena juventud... las posibilidades de recuperarse o de que se complique son iguales entre sí. Los médicos son claros en que el remedio trae consigo complicaciones paralelas a la enfermedad.

¿Cómo lograste salir adelante?

Me permití vivir todo el proceso de tratamiento y recuperación junto a mi familia y amigos o compañeros de trabajo que no dudaron en estar junto a mí y aportar vibras positivas en todo momento. Eso me permitió asumir los cambios en mi cuerpo, los malestares, los cuidados y la cotidianidad. Iba a trabajar al día siguiente desde la tercera quimioterapia y eso te permite asumir el reto de que la vida debe seguir su curso.

¿Qué mensaje les envías a las personas que tienen cáncer y a las que no?

He vivido de cerca junto a personas luchadoras y que les han tocado procesos más complejos que el mío, sin embargo, el mensaje es el mismo siempre: La actitud, el coraje, la valentía o la fe... como le puedan llamar, eso es lo que cuenta para vencer junto a los médicos y junto a tus seres queridos e incondicionales cualquier tipo de diagnóstico. Apenas alguien asume una derrota, de seguro no habrá médico ni tratamiento ni creencia que tenga efectividad. He perdido gente muy querida a causa del cáncer y eso me cuestiona y reta aún más... y también he vivido de cerca el proceso de recuperación de tres personas: Ariel, Doris y Haydee, quienes me hacen confirmar que los límites los pones tú mismo asumiendo tus razones para vivir hasta donde lo haces posible.

¿Cómo vives tu vida ahora?

Con completa normalidad y tranquilidad.

De seguro vas por la calle y jamás pensarías que el que está a tu lado o el que te atiende en cualquier sitio ha sobrevivido un tratamiento contra el cáncer o cualquier otro tipo de enfermedad. Cada día es un logro, se aprende definitivamente a valorar lo que se es y a quienes tienes junto a ti.

¿Qué has cambiado?

Mantengo los cuidados que el médico sugiere en cuanto a comida y ejercicios. Aprendí a darle importancia a lo que realmente merece mi tiempo y mi atención. Junto a mis padres, hermanos y amistades muy queridas, en esos días en principio grises, aprendí a rodearme de quien es incondicional. Cambié la perspectiva de todo mi camino y entendí cómo desde nuestra fragilidad nos volvemos seres tan robustos y fuertes en la medida en que se asume el desafío de cada día.

Block title
Block content
Block title
Block content