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Son buenas o malas las duchas frías tras entrenar

Por: Alexis Lorenzo -

Los baños con agua fría, en muchas ocasiones, pueden ser beneficiosos para la salud, ya sea para tratar enfermedades, pero de esa misma manera todo debe ser con control si realizamos entrenamientos de fuerza en el gimnasio o en casa.

Durante mucho tiempo se ha promovido la idea de que tomar un baño con agua helada después de un duro entrenamiento podría calmar el dolor muscular, sin embargo, hay que aclarar ciertos mitos y seguir recomendaciones saludables.

Mauricio García, entrenador personal con muchos años de experiencia, comenta que bañarse con agua fría no es perjudicial; sin embargo, se deben tomar en cuenta ciertos datos para aprovechar y fortalecer todo el organismo.

Luego y antes de entrenar

Uno de los primeros datos es que, tras una sesión de entrenamiento, debemos empezar con un baño de agua caliente durante 2 a 4 minutos aproximadamente, después pasamos a agua fría durante 1 a 2 minutos, este proceso debería repetirlo 4 veces tomando en cuenta que debemos terminar con agua fría.

Según su conocimiento, deberíamos esperar 30 minutos después de la actividad física, eso se debe a que la temperatura está elevada en el cuerpo, la sangre se eleva y causa una vasodilatación de los vasos sanguíneos próximos a la piel, causando que se activen las glándulas respiratorias.

Si seguimos y realizamos al pie las indicaciones anteriores, nos da más beneficios.

-Favorecemos a la dilatación de los vasos sanguíneos y hacemos que más sangre llegue a los músculos para beneficiar a la recuperación.

-Aportamos mucha relajación al organismo.

-Aumentamos el flujo sanguíneo.

-Incrementan el estado de ánimo y el estado de alerta.

-Mejora el cutis.

Mantener la masa muscular

Con el pasar de los tiempos, la masa muscular se va perdiendo por cierto factores hormonales en el hombre y la mujer, la ducha fría puede afectar, pero no es la causante real. La única forma de mantener la masa muscular es con una dieta rica en proteínas.

Una recomendación que se debe poner en práctica para que situaciones externas no nos afecten es que después de una sesión de entrenamiento es esencial hacer una buena hidratación y realizar una serie de estiramientos para evitar lesiones.

La alimentación es importante

Los alimentos son los primordiales para mantener los músculos, uno de ellos es la proteína, luego o antes de entrenar, estas en el cuerpo recuperan el desgaste del entrenamiento y ayudan a combatir la flacidez y mejorar la masa muscular libre de grasa, además es muy importante tener bebidas que hidraten.

Adicional, aunque sea antes de iniciar el entrenamiento, es bueno calentar ya sea con máquinas cardiovasculares o saltar soga o estar en la bicicleta estática, ya que el calentar ayuda que la sangre fluya por todo el cuerpo y sirva como un lubricante sobre los músculos.

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