Ismael Laguna, el centro en la historia del boxeo panameño
La gloria del boxeo mundial Ismael Laguna, ‘El Tigre de Colón’, es uno de los protagonistas principales en la historia del boxeo panameño, cuyo legado sirvió a las generaciones futuras de este deporte.
Laguna, quien estaba enfermo, falleció ayer martes en un hospital de la ciudad de Panamá a la edad de 83 años, dejando a Panamá de luto, principalmente al boxeo.
Reconocidos historiadores y miembros de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox), han reconocido el aporte valioso dado por Laguna en su carrera deportiva.
El historiador y periodista de Lo Mejor del Boxeo, Daniel Alonso, autor del libro ‘Laguna, el Ídolo’, destacó que el ‘Tigre de Colón’ es parte central del boxeo en Panamá.
Igualmente, el presidente de la Comibox de Panamá, Jaime Salas, ha destacado que la exitosa carrera de Laguna marca un antes y un después en la historia del boxeo panameño.
Después de que Al Brown conquistara el primer cetro mundial para Panamá en 1929, Panamá tuvo que esperar hasta el 10 de abril de 1965 para que se diera el segundo y fue en los puños de Laguna.
Laguna se coronó campeón mundial ligero el 10 de abril de 1965 derrotando al puertorriqueño Carlos Ortiz.
Después de él siguió una generación dorada de boxeadores que lograron también coronarse.
El triunfo de Laguna sirvió de inspiración a muchos boxeadores, incluyendo a Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, otra de las principales glorias de este deporte.
Además del título mundial logrado en 1965, Laguna volvió a conquistar el campeonato de esta categoría en 1970 cuando superó a Armando ‘Mando’ Ramos por nocaut técnico en el noveno asalto.
El panameño se paseó por los mejores escenarios del pugilismo y combatió con los mejores púgiles de la época como Nicolino Locche, Ken Buchanan, Flash Elorde además del propio Ortiz, entre otros.
Sumó un total de 65 victorias, 9 derrotas, un empate y 37 noqueados en su carrera de once años como profesional.
Fue exaltado al Salón de la Fama de Canastota y de Los Ángeles, en Estados Unidos. ¡Paz a su Alma!