‘Salí al montículo, ataqué la zona de strike y di lo mejor de mí’
El lanzador panameño de los Guardianes de Cleveland, Daniel Espino, manifestó haber cumplido un sueño la noche del miércoles, al convertirse en el istmeño N.°72 en debutar en las Grandes Ligas.
Espino lanzó el sexto inning, en el que no permitió carreras ni imparables, además de recetar dos ponches en el encuentro en el que su equipo enfrentó de visitante a los Cerveceros de Milwaukee.
"Prácticamente me olvidé de todo lo demás. Simplemente me sentí como un niño; salí al montículo, ataqué la zona de strike y di lo mejor de mí", expresó Espino al momento de subir al montículo.
Esa sensación de niño fue lo que hizo que el momento fuera tan impactante. Porque hubo años en los que el sueño parecía inalcanzable.
Los Guardians seleccionaron a Espino con la elección número 24 del Draft de la MLB de 2019.
Para 2022, parecía destinado a convertirse en el próximo as surgido de la propia cantera de lanzadores de Cleveland.
Su recta alcanzaba habitualmente las tres cifras. Sus números de ponches eran descomunales. Su futuro parecía claro.
Entonces, el béisbol se detuvo. Las lesiones en el hombro derecho le arrebataron casi cuatro años. Se sometió a dos cirugías.
Hubo largos periodos en los que aquel jugador elegido en la primera ronda no estaba escalando en las listas de prospectos ni enfrentándose a bateadores de las Grandes Ligas.
"Obviamente, ese fue el momento culminante de la noche", dijo su mánager Stephen Vogt. "Conociendo todo lo que Daniel ha pasado, esta es una historia increíble para él y para su familia; habla de su perseverancia y su paciencia. Es una gran historia para nuestra organización."No podría estar más feliz por Daniel", agregó Vogt.