Hacen funerales a los perros robots cuando se rompen
Los perros son alineados en una fila en un altar y cada uno usa un cartel que indica de dónde son y a qué familia pertenecían.
Los robots Aibo fueron los primeros perros robots creados para el entretenimiento en el hogar y eran vendidos en Japón por la empresa Sony Corp entre 1996 y 2006. Estaban equipados con un sistema de inteligencia artificial y eran capaces de desarrollar su propia personalidad, haciéndolos aún más entrañables para sus dueños. Por lo tanto, cuando se rompen, sus dueños los entierran con un servicio de funeral, como si fuesen una mascota real. Para entender esta extraña práctica de enterrar un robot, hay que entender cuán populares son los Aibos en el país asiático. Cuando Sony sacó a la venta la primer generación en 1999, la primera tanda de 3,000 unidades se vendió en 20 minutos a un precio de $2,000. En los años siguientes, se vendieron alrededor de 150,000 ejemplares de diferentes modelos. Pero Sony comenzó con problemas en 2006, entonces la lujosa mascota fue discontinuada. Por otra parte, los únicos repuestos genuinos del robot son de aquellos que hayan “muerto”, pero acceder a esas partes suele ser muy difícil, entonces la reparación puede tardar desde semanas hasta meses. En algunos casos, incluso no es posible y los dueños deben aceptar que la mascota a la que amaban ha fallecido. Los velorios que se organizan son muy similares en todas las partes de Japón. Los perros son alineados en una fila en un altar y cada uno usa un cartel que indica de dónde son y a qué familia pertenecían.