Ranas hembras fingen estar muertas para no hacer el delicioso con machos feos
Aunque parezca mentira, este tipo de ranas hembras ha creado todo un teatro de supervivencia para no hacer el delicioso con ningún indeseable.
No solo en la especie humana se da el rechazo por ser feo, en el reino animal también las ranas le dicen no y se hacen las muertas para que ningún rarito intente aparerarse con ellas.
Un estudio publicado en el revista Royal Society Open Science arrojan nueva luz sobre la rana común (Rana temporaria Linnaeus), sugiriendo que las hembras no se limitan a soportar la lucha de los machos por aparearse - una situación en la que varios machos pueden acabar aferrándose a una hembra - optando así por fingir su propia muerte.
Aunque parezca mentira, este tipo de ranas hembras ha creado todo un teatro de supervivencia para no hacer el delicioso con ningún indeseable.
Según la investigación, no se trata de que los machos sean "feos" (eso es una interpretación humana). La realidad es mucho más brutal. Cuando las hembras son acosadas agresivamente por varios machos —quienes a veces forman "bolas de apareamiento" que pueden ahogarlas—, han desarrollado una defensa extrema: la tanatosis.
A lo que se refiere esto, es que las hembras se vuelven completamente rígidas, a menudo boca arriba, con las patas estiradas, simulando estar muertas o paralizadas. Al no responder, el macho persistente a menudo se desinteresa y se suelta.
Esto la ciencia lo conoce como conflicto sexual. Para las ranas hembras, el apareamiento puede ser cuestión de vida o muerte, por lo que este comportamiento es una respuesta de escape extrema, una táctica para recuperar el control de su propia vida y reproducción.