En una misa reyes de España despiden a 45 víctimas de accidente ferroviario
En nombre de los familiares de los fallecidos habló Liliana Sáez, quien aseguró que "lucharán por saber la verdad".
Un funeral religioso presidido por los reyes Felipe VI y Letizia despidió este jueves a las 45 personas que el pasado 18 de enero perdieron la vida en el choque de dos trenes en Adamuz, un municipio del sur de España.
La ceremonia tuvo lugar en un pabellón deportivo de Huelva (suroeste), de cuya provincia eran originarios 28 de los 45 fallecidos.
Más de 300 familiares de las víctimas mortales participaron en ese acto, que estuvo oficiado por el obispo de la diócesis de Huelva, Santiago Gómez Sierra, junto al presidente de la Conferencia Episcopal española, Luis Javier Argüello, y el obispo emérito José Vilaplana.
En nombre del Ejecutivo central acudieron la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y los ministros de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y de Agricultura, Luis Planas.
También asistieron el presidente del conservador Partido Popular (PP) y líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de la Junta (Gobierno regional) de Andalucía, Juanma Moreno, junto a la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, entre otras autoridades.
Este funeral religioso se había convocado antes de que el Gobierno y la Junta de la comunidad autónoma de Andalucía acordaran hace unos días posponer el homenaje de Estado previsto para este sábado ante la imposibilidad para asistir expresada por muchas familias.
En nombre de los familiares de los fallecidos habló Liliana Sáez, quien aseguró que "lucharán por saber la verdad".
"Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren, pero lo haremos desde la serenidad, desde el alivio, desde la paz de saber que en los brazos de la Virgen ahora duermen", dijo esta portavoz.
Su intervención agradeció a los residentes de Adamuz la ayuda prestada en cuanto se conoció el accidente, y se extendió entre otros a los cuerpos de seguridad y emergencias, quienes "hicieron lo que pudieron con la información y los medios de los que disponían".
Del total de 126 personas que fueron atendidas tras el accidente ferroviario, 18 -17 adultos y un niño- continúan ingresadas en distintos hospitales, cuatro de ellas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
A su vez, este mismo jueves, pero en Madrid, de donde eran siete de los fallecidos, una misa en la catedral de la Almudena homenajeó igualmente a las víctimas.
La representación institucional en este caso estuvo encabezada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ambos del Partido Popular.
El accidente ferroviario se produjo al chocar un tren Alvia con destino Huelva con un convoy de un Iryo, que invadió la vía contraria a la altura de Adamuz.
El ministro español de Transportes, Óscar Puente, defendió este jueves en el Senado que el sistema ferroviario en España es "muy seguro", con un riesgo "cercano a cero, porque el riesgo cero no existe".
Como causa principal del accidente de Adamuz se apunta a un defecto en el carril o en la soldadura o a una combinación de ambas. "Eso es lo que hay que delimitar en este momento", puntualizó en una comparecencia que duró siete horas.