Implican al servicio secreto
"No tenemos ninguna duda de que a Alberto Nisman lo mataron", así de contundente se muestra Federico Casal, abogado de las hijas del fiscal, en la que atribuye dicha muerte a una "maniobra planificada" con la participación de servicios de inteligencia argentinos y extranjeros.
Tras un año sin avances en la investigación por la muerte de Alberto Nisman, Casal celebra el giro radical que ha supuesto la decisión del presidente argentino, Mauricio Macri, de desclasificar los archivos referidos al caso y autorizar a declarar a los agentes de inteligencia, y por el desplazamiento de la fiscal que llevó el proceso, Viviana Fein.
Nisman, fiscal especial que investigaba el atentado contra la mutual judía AMIA -el mayor perpetrado en Argentina-, fue encontrado con un disparo en la cabeza en el baño de su casa, en el barrio de Puerto Madero, en la capital argentina, en vísperas de acudir al Congreso para detallar una denuncia contra la entonces presidenta, Cristina Fernández.
En la denuncia, Nisman acusaba a Fernández por el presunto encubrimiento a los autores iraníes del ataque en virtud de un memorándum de entendimiento firmado con Irán. La investigación, errática y por momentos rocambolesca, se inclinó por la hipótesis del suicidio, pero Casal asegura que la querella tiene pruebas de que Nisman fue reducido y asesinado en una operación en la que participaron una o dos personas.