Iraníes reciben la tregua entre el alivio y la desconfianza
Los iraníes recibieron ayer entre el alivio y la desconfianza la frágil tregua con Estados Unidos que entró en vigor de madrugada y pende de un hilo tras las denuncias de violaciones del alto el fuego.
Teherán vivió ayer su primera jornada sin el sonido de explosiones tras 39 días seguidos de ataques estadounidenses e israelíes, que para algunos vecinos de la capital se habían convertido ya en algo casi rutinario.
"La gente está más relajada, incluso se nota en las conversaciones, hay algo de alivio, como si por fin pudiéramos respirar un poco", dijo a EFE Mansur, contable de 57 años.
Para este vecino de Teherán "han sido 39 días muy duros", llenos de una preocupación y un miedo que llegaron ayer a su punto máximo con la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar centrales eléctricas.
Mansur no se fía de que la tregua perdure, especialmente tras las denuncias de violaciones de la misma, y considera que hay que estar preparado para cualquier cosa, pero espera aprovechar el alto el fuego.
"Esta noche vamos a dormir por fin sin escuchar zumbido de cazas y explosiones", dice.
Maziar, diseñador gráfico de 25 años, comparte la opinión de Mansur. Considera la tregua como un alivio, pero cree que en "cuatro o cinco días vendrán los bombardeos de nuevo" porque las negociaciones que se espera que comiencen en Islamabad el viernes no progresarán.