Momento decisivo
El supermartes, cuando coinciden en un solo día 12 primarias estatales para decidir los candidatos presidenciales republicano y demócrata, puede consolidar definitivamente el camino a la nominación del magnate Donald Trump y de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.
Trump, con 82 delegados, el 60% de los apoyos en liza hasta la fecha para la convención del Partido Republicano, podría consolidar, si mantiene el ritmo, su camino hacia los 1,327 delegados necesarios para ser el candidato presidencial en los comicios de noviembre.
Las encuestas dan ventaja a Trump en todas las contiendas estatales de primarias republicanas a excepción de Texas (donde se reparten 155 delegados), donde el senador Ted Cruz juega en casa y se espera que mantenga su dominio.
Si Trump consiguiera entre 240 y 300 delegados en el supermartes quedarían pocas dudas de que el magnate de los casinos y hoteles se proclamaría líder de la formación con miras a las elecciones presidenciales, finalizando así una gesta que nadie pensó que fuera capaz con su discurso xenófobo y populista.
En el lado demócrata, que celebra primarias en 11 estados y un territorio de ultramar, están en juegos 865 delegados, con Hillary Clinton como favorita de las encuestas para llevarse una gran parte de ellos.
Clinton llega con el impulso que le dio su abrumadora victoria en el estado de Carolina del Sur, donde se impuso al senador Bernie Sanders con un 73.5% de los votos, frente al 26% de su rival.
La ex secretaria de Estado dijo que su campaña va a tomar una dimensión nacional frente al supermartes, pero aseguró que no da nada por garantizado aún. Clinton ya tiene más de 544 delegados frente a 85 de Sanders, en especial gracias al casi unánime apoyo de los llamados "superdelegados", votos para la convención demócrata de verano que están vinculados al aparato del partido.