Pentágono hará la transmisión en directo de la ejecución pese a la polémica
No queda claro aún si habrá espectadores en la base o si se dispondrá algún otro mecanismo de acceso.
El Pentágono confirmó este viernes que, pese a la polémica, planea seguir adelante con la transmisión en vivo del fusilamiento de Nidal Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas en el ataque de 2009 en la base de Fort Hood, Texas, según dijo un funcionario del organismo a EFE.
El Departamento de Guerra estadounidense se negó a comentar sobre la afirmación de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos de que las "ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante" y que su emisión en directo puede ser una forma de tortura.
Preguntado por EFE, el funcionario del Pentágono se limitó a confirmar el anuncio del secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien informó la víspera que permitirá que el público vea la ejecución del excomandante del Ejército, prevista para el próximo 3 de diciembre en Fort Hood por un pelotón de soldados armados con fusiles.
"El secretario tiene razón. Se transmitirá en vivo. Más adelante se darán a conocer los detalles", afirmó el funcionario en el breve mensaje.
No queda claro aún si habrá espectadores en la base o si se dispondrá algún otro mecanismo de acceso.
Aprobada por el presidente Donald Trump a recomendación de Hegseth, la de Hasan será la primera ejecución militar estadounidense desde 1961.
Activistas de Derechos Humanos y varias personalidades se han pronunciado en contra del anuncio, entre ellos el senador republicano Tom Tillis, que calificó de "repugnante" la transmisión en vivo de la ejecución.
"Las ejecuciones públicas son prácticas propias de dictaduras opresivas como las de Irán y Afganistán. Eso no debería ocurrir en Estados Unidos", escribió en X.
La ONU emitió su queja
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos dijo este viernes que la intención de ejecutar de forma pública a una persona, a través de una retransmisión en directo, puede ser una forma de tortura, un acto que está absolutamente prohibido.
"En respuesta a la celebración de ejecuciones públicas en Afganistán e Irán, las ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante, dijo la portavoz del organismo, Ravina Shamdasani.
"La retransmisión en directo de una ejecución equivale a una ejecución pública y supondría una violación de la prohibición absoluta de la tortura", agregó.